Publicado el: 31 mayo, 2019.
En el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, el sendero Loma de Piedra es uno de los más largos, exigentes y ricos en flora y fauna. Si deseas efectuar una buena caminata en medio de prístinos bosques primarios, disfrutar de hermosas vistas panorámicas y explorar la naturaleza del macizo Nipe-Sagua-Baracoa, este sendero es para ti.

Este artículo te convida a descubrir la variedad de especies de aves que viven en Loma de Piedra, pero también te muestra diversas especies de plantas y árboles de singular interés si eres amante de la flora. Después de todo, esa flora es el hábitat donde las aves hacen su vida y vienen a tu encuentro.

Para las aves cubanas, el Parque Nacional Alejandro de Humboldt es un área protegida privilegiada: le da hogar a 35 de las 48 especies restringidas a un bioma del Caribe, y 18 de las 29 especies endémicas de Cuba. En esta foto vemos al Zunzún (Riccordia ricordii, antes Chlorostilbon ricordii), habitante exclusivo de Cuba y las Bahamas.

Observar las aves y la flora en Loma de Piedra requiere un esfuerzo físico significativo. El sendero tiene una longitud de 8 km y un desnivel máximo de unos 240 m que debes remontar en el transcurso de los primeros 2 km de marcha. Y no es un sendero asfaltado, ni tiene escalones tallados, ni pasamanos, ni nada por el estilo. Recorrerás trillos apenas marcados y trochas o caminos para carretas. Puede haber fango o terrenos pedregosos.
Primer tramo: cuesta arriba, hasta el mirador de los gavilanes
No hay nada como llegar al bosque con las primeras luces del día. Sentir la vida silvestre despertar. Respirar el aire fresco al emprender la caminata ascendiendo por este terreno de roca serpentina y rojizos suelos ferralíticos, con su flora propia y singular.

Lo primero que descubrirás es el tipo de vegetación que en Cuba llamamos «charrascal»: una flora de altura relativamente baja (son sobre todo matorrales) compuesta por plantas xeromórficas sub-espinosas. Es decir, plantas cuya estructura les permite retener la humedad ante el calor, y en su mayoría sin espinas.

En este tramo inicial del sendero, una de las especies de aves que encontrarás es el Juan Chiví (Vireo gundlachii), una especie endémica de Cuba. Son pequeños (13 cm) pero su canto se escucha a la distancia: muy simpático e inconfundible.

Una planta endémica de estas montañas del noreste del país es la Dracaena cubensis. A todo el mundo le encanta su aspecto «prehistórico». Es abundante y podrás apreciarla en distintos puntos del sendero.

En Loma de Piedra también podrás descubrir orquídeas endémicas regionales del Oriente cubano. Una de ellas es la diminuta Andreettaea llamachoi (hasta hace poco clasificada como Pleurothallis o Specklinia llamachoi). Se trata de una especie amenazada y nada fácil de encontrar, pero con el guía adecuado y durante la época de floración podrás disfrutar de estas bellas miniaturas.

Otra especie endémica de la flora del macizo Nipe-Sagua-Baracoa es la Adenoa cubensis. Te sorprenderá saber que se trata de una pasiflorácea (pariente del maracuyá), ya que las plantas de esa familia suelen ser viñas trepadoras. Pues bien: ¡ésta es un miembro único de su familia!

Conforme avanzas por el sendero, aparecerá por ahí el Pechero (Teretistris fornsi). Se trata de una familia (Teretistridae), un género y una especie endémicos de Cuba. Estas avecillas suelen andar en pequeños grupos de unos 6 individuos y son bulliciosos y muy inquietos. Se les halla en ciertas zonas de la Cuba central y oriental solamente.

Otro habitante muy común de estos matorrales es el Negrito (Melopyrrha nigra). Recientemente reconocido como una especie endémica de Cuba, este pajarito tiene un canto muy fino y precioso, lo que tristemente lo convierte en el blanco de cazadores y traficantes para el mercado de las aves cantoras enjauladas.

Si deseas conocer el célebre, imponente y también endémico Gavilán Colilargo (Astur gundlachi, hasta hace poco Accipiter gundlachi), deberás tomar un desvío que te aleja un poco del sendero para acercarte a una de sus zonas reproductivas.

Los mejores meses para observarlo son de febrero a mayo. En estas fotos puedes ver a una madre con el buche lleno. Y a sus cuatro pichones ya bastante crecidos, pero aún en el nido.


Tras ese desvío en el recorrido, retomarás el sendero Loma de Piedra, que a partir de aquí comienza adentrándose en un bosque con árboles más altos. Una de las especies más presentes es el Pino de Mayarí (Pinus cubensis), exclusivo del nororiente del país.

Seguirás ascendiendo por un trillo agosto que recorre la ladera empinada de una montaña, y por esa zona descubrirás algunas de las primeras vistas panorámicas de esta excursión.

Otra planta emblemática de estas montañas del noreste cubano es la que llamamos Jazmín del Pinar (Euphorbia helenae). Su bello colorido hará que no te la pierdas.

De un tamaño de sólo 11 cm, esta avecilla es una de las más llamativas y simpáticas de nuestro país: la Cartacuba (Todus multicolor). Es endémica y común en los bosques cubanos. Muy fácil de detectar por su canto y el sonido de sus alas cuando las bate al volar. Y suele ser muy curiosa: se acerca bastante a los humanos y no huye rápidamente como lo hacen otras especies.

Sabrás que te aproximas al punto más alto de Loma de Piedra, y a su mirador más bello, cuando un atisbo entre los pinos te permita descubrir un nido enorme. Se trata de un nido de Gavilán de Monte (Buteo jamaicensis solitudinis), construido en un Pino de Mayarí. Los campesinos de nuestra región lo llaman Gavilán de Sierra.
Su época reproductiva cubre los meses de enero a abril, aproximadamente. En este segmento, el sendero se sitúa a la misma altura que el nido (incluso un poco por encima), lo cual te brinda una vista privilegiada del mismo. En estas dos fotos puedes ver a la madre cubriendo a sus polluelos, y al padre sobrevolando el área.


Segundo tramo: de mirador a mirador
Este primer mirador, que hemos llamado informalmente el mirador de los gavilanes, se encuentra a unos 240 metros sobre el nivel del mar. Frente a ti se dibuja la Bahía de Taco, una hermosa bahía de bolsa que forma parte del área marítima del Parque Nacional Alejandro de Humboldt. Sus contornos son un ejemplo de las formaciones de roca kárstica que puedes explorar en Baracoa.

Mirando hacia el norte, tu vista se pierde donde el río Jiguaní desemboca en el Atlántico. Ahí se terminan el municipio de Baracoa y la provincia de Guantánamo, y comienzan el municipio de Moa y la provincia de Holguín. Este mirador es un sitio ideal para hacer una buena pausa y disfrutar de la brisa, hidratarte y conversar un poco más con tu guía. Una primera recompensa tras tu esfuerzo de ascensión.
Cuando reanudes tu caminata para recorrer este segundo tramo de la excursión, los bosques del parque nacional seguirán sorprendiéndote con su flora. Otra orquídea endémica del noreste cubano es la Tetramicra tenera. Es posible verla en flor entre febrero y abril.

Mientras recorres estos parajes en la zona alta del sendero Loma de Piedra, escucharás uno de los cantos más sublimes y únicos de las aves de Cuba. Se trata del Ruiseñor (Myadestes elizabeth), endémico de nuestro país. Es mucho más fácil detectar su presencia por su voz que de manera visual, pues sabe disimularse muy bien en el follaje.

Otras vocalizaciones inconfundibles y frecuentes en el Parque Nacional Alejandro de Humboldt son las de un búho endémico de Cuba: el Sijú Platanero (Glaucidium siju), conocido en nuestra región como Monterita. Contrariamente a la mayoría de los búhos y lechuzas, que son criaturas nocturnas, estos pequeñines de sólo 17 cm son muy activos durante el día.

Dijimos que pocas plantas en este hábitat tienen espinas. Sin embargo, hay una especie de palma cuyo tronco está enteramente cubierto de duras y largas agujas: Bactris cubensis. Es una especie endémica de Cuba, ¡y es mejor no acercar tus manos a ellas!


El Carpintero Verde (Xiphidiopicus percussus) también tiene una voz inconfundible: fuerte y rasposa. Esta ave única de Cuba (género y especie endémicos) tiene un vistoso colorido. Es posible que aparezca buscando alimento o se pose cerca de ti en cualquier punto del sendero.

Un canto muy fino te indicará que un Cabrero (Spindalis zena pretrei) anda por ahí. Sus brillantes colores sabrán cautivar tu mirada. Se trata de un ave de las Antillas Mayores con varias subespecies, entre ellas la cubana.

Algunos de los arbustos que pueblan el área dan unas florecillas delicadas y preciosas. Es el caso de la Miconia cerasiflora, endémica del Oriente cubano, llamativa también por la diminuta pilosidad que recubre sus hojas tiernas y la base de sus botones.

El Manajú (Garcinia aristata) es un arbusto nativo de Cuba y La Española. Es una especie importante en la medicina natural tradicional. Su corteza se utiliza para tratar enfermedades respiratorias.

Esta orquídea endémica del Oriente cubano se llama Encyclia moebusii. Es una especie con amplia presencia en distintos puntos de la Reserva de Biosfera Cuchillas del Toa, donde se encuentra el Parque Nacional Alejandro de Humboldt. Su hermoso color la hace imperdible.

Aquí puedes ver la lagartija más grande y colorida del parque nacional: Anolis baracoae. Es una especie endémica de nuestra región. Su marca distintiva es la línea de manchitas color naranja, bordeadas por otras de color negro, que tiene en el pliegue del hombro.

Y así llegamos a este otro mirador, en un claro del bosque.


Tercer y último tramo: hacia abajo, hasta las aguas claras del río Taco
Tras el último mirador, el sendero Loma de Piedra comienza a descender de nuevo para culminar en la carretera. En vez de eso, nosotros recomendamos encadenar tu recorrido con el sendero El Recreo. Eso te permitirá explorar otras áreas del parque donde suelen ser vistas otras especies de aves, ¡y una de las ranas más pequeñas del mundo! También llegarás al río Taco al final de la caminata, en cuyas aguas podrás refrescarte.
Una de las especies de la flora que podrás observar con frecuencia en esta zona es el helecho arborescente Cyathea parvula. No es exclusiva de Cuba, pero en nuestro país sólo la encontrarás en las provincias más orientales.

En los pinares de la zona habita una de las rapaces cubanas más raras y amenazadas: el Gavilancito (Accipiter striatus fringilloides). Muy pocos visitantes logran avistarla. Aunque hasta ahora ha sido considerada como una subespecie, estudios genéticos recientes la clasifican como una especie aparte, diferente de sus parientes de Norteamérica, Centroamérica y las Antillas Mayores.

En el área vive también la especie de búho más grande que habita en Cuba: la Siguapa (Asio stygius siguapa, 43 cm). Unos ojos maravillosos y una presencia majestuosa…

La flora endémica sigue siendo abundante en este tramo. Te presentamos estas tres especies únicas del Oriente de Cuba: la Tabebuia pinetorum, la Jacaranda arborea y la Poitea gracilis, seguidas de una imagen del denso bosque en el que te adentrarás un poco más adelante.




Decididamente el ave favorita de muchos visitantes (¡y locales!) es el endémico Tocororo (Priotelus temnurus). Se trata del ave nacional de Cuba. Mide 27 cm y su plumaje tiene los colores de la bandera de nuestro país.

Otra super estrella de la avifauna cubana es el Zunzuncito (Mellisuga helenae), el ave más pequeña del mundo (mide apenas poco más de 6 cm). Durante la época reproductiva, entre marzo y junio, el macho despliega brillantes y espectaculares colores. En la primera de estas fotos puedes ver un macho y en la segunda, una hembra en su nido.


Una de las vocalizaciones más escandalosas en estos parajes es la del Arriero (Coccyzus merlini), conocido en Baracoa por su nombre indígena: Guacaica. Existe sólo en Cuba y las Bahamas y mide alrededor de 50 cm, con esa cola notablemente larga que lo caracteriza. Se desplaza ligera y sigilosamente entre las ramas, mostrando pocas veces su cuerpo completo.

Al Camao (Geotrygon caniceps) normalmente se lo detecta por sus suaves y redondas vocalizaciones en el sotobosque profundo, aunque a veces puedes verlo caminando sobre la hojarasca a lo largo de un trillo. Estas aves endémicas cubanas son muy ariscas, pero a veces es posible verlas si se es muy cuidadoso y paciente.

Parar cerrar con broche de oro, te presentamos a este batracio que mide menos de un centímetro: la Ranita de Monte Iberia (Eleutherodactylus iberia). Esta endémica local es una de las más diminutas del planeta.

Más abajo te ofrecemos fotos de otras especies de aves que puedes ver en Loma de Piedra y El Recreo, pero antes, queremos contarte que esta excursión concluye en las claras aguas del río Taco, donde puedes refrescarte tras una intensa mañana repleta de nuevos encuentros.


Tras tu excursión por Loma de Piedra, puedes disfrutar de un buen almuerzo campesino en la comunidad de El Recreo, o en tu camino de regreso a Baracoa, en Playa Maguana.

¿Cuándo es mejor visitar el sendero Loma de Piedra?
Este sendero es una maravilla los 12 meses del año. Como podrás imaginar, las especies de plantas y árboles que estarán floreciendo dependerán del mes en que visites el parque nacional.
En cuanto a las aves, en las comunidades de Bahía de Taco y El Recreo, donde comienza y termina este sendero respectivamente, es posible contemplar una variedad de especies, algunas de ellas muy bulliciosas y simpáticas, como el Cao Montero (Corvus nasicus) y la Cotorra Cubana (Amazona leucocephala). El primero vive sólo en Cuba y las Islas Caicos. La segunda, en Cuba, Las Bahamas y las Islas Caimán.


Entre octubre y abril podrás observar un mayor número de especies de aves, pues estarán presentes las especies migratorias que vienen desde Norteamérica. Por ejemplo, la Bijirita Azul de Garganta Negra (Setophaga caerulescens), la Candelita (Setophaga ruticilla), o la Bijirita Galana (Setophaga discolor, también conocida como Mariposa Galana).



Entre abril y agosto están en Cuba algunas especies que migran desde el sur del continente para reproducirse aquí, como el Bien-te-veo (Vireo altiloquus, conocido en Baracoa como Chinchiguao), el Pitirre Abejero (Tyrannus dominicensis) y el Querequeté (Chordeiles gundlachii, conocido localmente como Cheverequeté).



Para todas estas especies migratorias, te recomendamos también una excursión de observación de aves en el área protegida Yara-Majayara.
La clave para enriquecer tu experiencia: contar con los mejores guías
La observación y apreciación de las especies más raras de la flora y las aves en el Parque Nacional Alejandro de Humboldt depende del apoyo de guías especializados en cada una de esas áreas. Nosotros aquí en Villa Paradiso apoyamos a nuestros huéspedes en la organización de sus excursiones enfocadas en las plantas y las aves, poniéndolos en contacto con los mejores guías para esos temas.

Si deseas una excursión más corta para la observación de las aves en el parque nacional, te recomendamos el sendero El Recreo.
Si deseas descubrir el sendero Loma de Piedra sencillamente para disfrutar de la caminata y las vistas, ¡los guías locales del parque nacional son excelentes!
¿Lo sabías?
Cuba cuenta con 29 especies de aves endémicas. Una de ellas, el Guacamayo Cubano (Ara tricolor) se extinguió hace mucho tiempo: el último ejemplar fue atrapado en la península de Zapata en 1864.
BirdLife International y los expertos ornitólogos cubanos han designado al Parque Nacional Alejandro de Humboldt como una de las áreas importantes para las aves en Cuba (IBA 027). Es el último reducto de dos especies en peligro crítico de extinción: el endémico Gavilán Caguarero (Chondrohierax wilsonii) y la subespecie cubana del Carpintero Real (Campephilus principalis bairdii).
Del Carpintero Real se piensa que, si aún quedan ejemplares, viven en áreas recónditas y de difícil acceso del Parque Nacional. Varias expediciones desde los años 90 han intentado avistarlo, sin éxito, incluyendo una en 2016 por los expertos ornitólogos Tim Gallagher y Martjan Lammertink.
Tal como ocurre en muchos lugares del mundo, varias especies de aves en Cuba son víctimas de inescrupulosos traficantes. Como te imaginarás, las aves en el Parque Nacional Alejandro de Humboldt son adecuadamente protegidas.
Información práctica y detalles para tu presupuesto
- Los distintos senderos en el Parque Humboldt cuentan con excelentes guías que pertenecen a las comunidades locales y conocen estas tierras desde pequeños. Sus saberes cubren la historia del área protegida, aspectos generales sobre la flora y la fauna, la cultura campesina de la zona y la medicina tradicional. El servicio de guía es obligatorio: no puedes explorar el parque sin ser acompañado por un guía.
- Para descubrir la más amplia gama de especies de la flora y las aves, incluyendo las más raras, recomendamos retener los servicios un guía especializado en estos temas. Con gusto apoyaremos a nuestros huéspedes para contactar a alguno de estos guías.
- Para ingresar al Parque Nacional, es preciso pasar por las instalaciones a la entrada de este, donde hay un Centro de Visitantes y servicios sanitarios.
- El precio por el sendero Loma de Piedra es de 1,400 CUP por persona, lo que incluye el servicio de un guía local.
- Desde Baracoa, un servicio de taxi por el día cuesta 50 USD/EUR para 2 personas. A partir de 3 personas, el precio promedio es de 60 USD/EUR.
- No olvides traer suficiente agua para beber y algún sándwich u otro refrigerio.
- Al final del sendero (si conectas Loma de Piedra con El Recreo), deberás cruzar varias veces las aguas del río Taco. Te sugerimos llevar calzado apropiado si tus pies no están acostumbrados a caminar sobre guijarros (piedras de río, que a veces pueden ser resbalosas). ¡No olvides tu traje de baño!
- Te recomendamos le ofrezcas al guía una propina, que siempre constituye un pequeño ingreso extra para una familia local. Del mismo modo, te sugerimos comprar los dulces artesanales que ofrecen las mujeres locales (raspadura de almendra o maní, cucuruchos de coco típicos de Baracoa) y que pueden constituir una buena fuente de energía durante tu caminata. Estos pequeños gastos ayudan a más familias locales a beneficiarse del turismo sostenible.
- Te invitamos a enterarte un poco más acerca del turismo sostenible en la región de Baracoa.
- No te pierdas las fotos y los videos del sendero El Copal y el sendero El Recreo en el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, así como las fotos y videos de la Bahía de Taco y el sendero Balcón de Iberia.
- Si te gustan el senderismo y el excursionismo, te invitamos a echarle un vistazo a nuestro artículo sobre los mejores senderos de Baracoa.
Fuentes consultadas y lecturas recomendadas
Agradecemos a Wisdenilde Navarro, conocido como El Indio de Humboldt, guía oficial del Parque Nacional y guía experto en observación de aves, y a Noel Coutin Lobaina, sólido conocedor de la flora de Baracoa, el haber enriquecido nuestras numerosas excursiones por el sendero Loma de Piedra.
Para la observación de aves en Cuba, te recomendamos las publicaciones siguientes:
- Kirkconnell, A., y O.H. Garrido, (2024), Field Guide to the Birds of Cuba (Second Edition), Comstick Publishing Association / Cornell University Press, Ithaca, New York, 243 pp.
- Navarro, Nils, (2015), Endemic Birds of Cuba. A Comprehensive Field Guide. Ediciones Nuevos Mundos, 168 pp.
- Navarro, Nils, (2025), Annotated Checklist of the Birds of Cuba 2025 (Number 8). Ediciones Nuevos Mundos.

Para el tema de la flora y lo relativo al parque nacional, este artículo toma algunos datos de los libros y publicaciones siguientes:
- Begué-Quiala, G. y Larramendi Joa, J., eds., (2013), Parque Nacional Alejandro de Humboldt, la naturaleza y el hombre, Ciudad de Guatemala, Ediciones Polymita, 176 pp.
- Coutin Lobaina, Noel (2023), Inventario de las orquídeas del Parque Nacional Alejandro de Humboldt – Sector Baracoa, Ediciones Nuevos Mundos / Selvi Ediciones, St. Augustine, Florida y Valencia, España, 71 pp.
- García-Beltrán, J.A., et al (Eds.). Catálogo de las Plantas de Cuba. Planta! – Plantlife Conservation Society, Vancouver. https://doi.org/10.70925/cat.2024
- González Torres, L.R., et al (Eds.) (2016). Lista roja de la flora de Cuba. Bissea 10 (número especial 1), 352 pp.
- UNESCO, Parque Nacional Alejandro de Humboldt, en la Lista de Sitios del Patrimonio Mundial.
Actividades, Baracoa, Turismo Sostenible
Etiquetas: Bosques, Ecología, Excursionismo, Observación de aves, Senderismo, Turismo de aventura, Turismo de naturaleza

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